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LA YOUTH DAY 2013 IN
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OBJETIVOS DE LA PASTORAL JUVENIL

Metas para el Ministerio con Adolescentes

Identifica las tres metas para un ministerio efectivo con adolescentes:

1. Hacer posible que los jóvenes vivan como discípulos de Jesucristo en nuestro mundo de hoy.

2. Buscar atraer a los jóvenes a una participación responsable en la vida, misión y trabajo de la comunidad católica de fe.

3. Ayudar al crecimiento espiritual y personal de cada joven.

OCHO COMPONENTES PARA UN MINISTERIO INTEGRAL CON ADOLESCENTES

También identifica los ocho componentes para un ministerio integral con adolescentes, cada uno es una expresión del ministerio de una comunidad Cristiana hacia los adolescentes. En un programa de ministerio integral con adolescentes, las parroquias combinan estos componentes.

Ministerio de Intercesión

· Afirmar y proteger la santidad de la vida humana como un don de Dios y promover el respeto de la sociedad por aquellos que más necesitan protección y apoyo—los no nacidos, los pobres, los desamparados, los enfermos y los ancianos;

· Defender y alzar la voz a favor de la juventud y sus familias en debates públicos que afectan sus vidas, tal como apoyo de la educación, vivienda adecuada, oportunidades de empleo, acceso al cuidado de la salud, vecindarios seguros y acceso a actividades comunitarias y servicios. Podemos elevar las dimensiones morales y humanas de los debates públicos si pedimos a la comunidad de fe que sean partícipes informados en el proceso político. Debemos encontrar la manera de influir en la política sin ser partidistas, siendo miembros de redes legislativas, organizaciones comunitarias y otros grupos intercesores. En años de elecciones, podemos patrocinar programas educativos y foros para incluir más participantes e informar a otros. No escuchamos el grito de los adolescentes en los debates políticos y comunitarios y por eso necesitan defensores decididos que aboguen por sus intereses;

· Aumentar el potencial de la juventud dándoles voz y llamarlos a asumir responsabilidad y a dar cuenta en todas los asuntos que los afectan ahora y en el futuro. Esto implica educación, preparación para el liderazgo, fomento de sus habilidades y organización para movilizar a los jóvenes a actuar;

· Desarrollar asociaciones e iniciativas con líderes y ciudadanos interesados de todos los sectores de la comunidad, para desarrollar estrategias prácticas para crear una comunidad sana. Estas asociaciones también crean oportunidades para iniciativas de toda la comunidad que respondan a los asuntos graves que afectan a los adolescentes y a sus familias.

 
Ministerio de la Catequesis

· Reconoce que el desarrollo en la fe ocurre durante toda la vida y por tanto ofrece contenido y procesos, apropiados para esa edad, que giran alrededor de los temas claves de la fe católica en respuesta a las necesidades, preocupaciones e intereses de los adolescentes;

· Enseña el contenido principal de la fe católica que presenta el Catecismo de la Iglesia Católica—la profesión de fe, celebración del misterio cristiano, la vida en Cristo y la oración cristiana—para ofrecer una base sólida para el crecimiento de la fe;

· Integra el conocimiento de la fe católica con el desarrollo de la habilidad práctica para vivir la fe católica en el mundo actual;

· Utiliza la experiencia de vida de los adolescentes, fomentando el diálogo entre la vida del adolescente—con sus alegrías, luchas, preguntas y esperanzas—y la sabiduría de la fe católica;

· Incluye a los adolescentes en el proceso de aprendizaje con la incorporación de una variedad de métodos y actividades que permitan a los adolescentes explorar y aprender importantes conceptos religiosos de la Escritura y la fe católica. La variedad de métodos para la enseñanza mantiene el interés de los adolescentes y responde a los diferentes estilos de aprendizaje;

· Incluye la participación del grupo en un ambiente caracterizado por el cariño, la confianza, la aceptación y el cuidado que permite a los jóvenes escuchar el llamado de Dios. Esto aumenta su libertad de explorar y cuestionar, de expresar su punto de vista y de responder con fe a esta llamada;

· Muestra las aplicaciones de la fe a la vida real para aprender, ayudando a los adolescentes a vivir fielmente como adolescentes católicos—considerando los próximos pasos a tomar y los obstáculos a que se enfrentarán;

· Promueve el desarrollo de fe en familia en los programas escolares por medio de programas y recursos educativos para padres, incorporando la perspectiva familiar en la programación catequética y ofreciendo programas de intercambio entre adolescentes y padres, y diferentes generaciones;

· Reconoce y celebra la diversidad multicultural mediante la inclusión de cuentos, canciones, danzas, fiestas, valores, ritos, santos y héroes de la rica herencia de varias culturas;

· Incorpora una variedad de programas (parroquiales y escolares; en pequeños grupos; en el hogar, actividades y recursos; mentoría individual; y actividades independientes y auto–dirigidas);

· Invita explícitamente a los jóvenes a explorar la posibilidad de un llamado personal al ministerio y a la belleza de la entrega total de sí mismos a la causa del reino de Dios.

 
Ministerio de Crear Comunidad

· Produce un ambiente caracterizado por el Evangelio que fomenta relaciones significativas entre los jóvenes y entre adolescentes y adultos;

· Desarrolla la habilidad de los jóvenes para hacer amistades y conservarlas basándose en los valores cristianos;

· Enriquece las relaciones familiares con programas, actividades y recursos que mejoran la comunicación, la toma de decisiones y el compartir de la fe;

· Proporciona oportunidades para construir comunidades multiculturales que promuevan el respeto por las razas y culturas de los jóvenes y desarrollen la capacidad para comunicarse y entenderse;

· Incluye a los adolescentes en la vida, actividades y ministerios de la parroquia de manera significativa y apropiada a la edad;

· Proporciona canales para que los adolescentes participen como miembros de la comunidad de fe y da oportunidades para que la comunidad de fe reconozca, celebre y valore a sus miembros adolescentes;

· guía los adolescentes en el desarrollo de

· una perspectiva sana de las alegrías y tristezas en las relaciones

· la aptitud para promover intercambios personales positivos y sanos

· una actitud acogedora y de aceptación

· la comprensión del llamado de Jesús a "amar el prójimo como a uno mismo"

· un aprecio por la individualidad de cada uno y el apoyo de una comunidad unida por la fe

· Conciencia de la importancia de su papel como miembros de la comunidad.


Ministerio de Evangelización

· Proclama a Jesucristo y la Buena Nueva para que los jóvenes lleguen a ver en Jesús y en su mensaje una respuesta a sus anhelos y una manera de vivir. Hay que recordar que "No hay evangelización verdadera, mientras no se anuncie el nombre, la doctrina, la vida, las promesas, el reino, el misterio de Jesús de Nazaret Hijo de Dios" (Evangelii Nuntiandi, no. 22);

· Da testimonio de nuestra fe en Jesucristo en todos los aspectos de nuestra vida—presentándonos nosotros mismos y nuestra comunidad como ejemplos vivos de la fe cristiana en la práctica. Los jóvenes necesitan ver que somos auténticos y que nuestra fe en Jesús guía nuestras vidas;

· Se acerca a los jóvenes en las situaciones de la vida en que se encuentran, creando relaciones, proporcionando sanación y mostrando interés, ofreciendo una respuesta genuina a sus anhelos y necesidades e invitándolos a una relación con Jesús y la comunidad cristiana;

· Invita personalmente a los jóvenes a la vida y misión de la comunidad católica para que puedan sentir el apoyo, la atención y la educación necesarios para vivir como cristianos;

· Llama a los jóvenes a crecer en una relación personal con Jesucristo, a apropiarse de su mensaje y a unirse en el continuo proceso de conversión al que nos llama el mensaje;

· Reta los jóvenes a seguir a Jesús en una vida de discípulos—moldeando su vida según la visión, los valores y las enseñanzas de Jesús y diariamente viviendo su misión mediante el testimonio y el servicio;

· Llama a los jóvenes a ser evangelizadores de otros jóvenes, de sus familias y de su comunidad.


Ministerio de Justicia y Servicio

· Motiva a los jóvenes a descubrir el llamado a la justicia y el servicio a través de la Escritura, en la vida de Jesús y en la doctrina social católica;

· Envuelve a los adolescentes, sus familias y comunidades parroquiales en acciones de servicios directos a los necesitados y en esfuerzos para percibir las causas de la injusticia y la desigualdad;

· Desarrolla valores, aptitudes y fe en los jóvenes promoviendo el valor del Evangelio en sus estilos de vida y decisiones; incrementando la autoestima positiva, auto-confianza y aptitudes morales de razona-miento; promoviendo el liderazgo y el desenvolvimiento social; ayudándolos a descubrir sus talentos y habilidades personales; ayudándolos a saber cómo hacer la diferencia en el mundo y a recibir reconocimiento de la comunidad por sus contribuciones;

· Incluye hacer lo correcto fijándose en el porqué y cómo hacemos lo que debemos hacer. (En cuestiones de justicia, cuatro elementos guían a los adolescentes a pasar del conocimiento a la acción. La participación los ayuda a conectarse personalmente y por medio de su propia experiencia en asuntos de justicia. La exploración los ayuda a entender las causas, ramificaciones y consecuencias en asuntos de justicia—expandiendo su conocimiento y pasando, con referencias y motivaciones más contundentes, a trabajar por los verdaderos cambios al enfrentarse con la injusticia. La reflexión ayuda a los adolescentes a utilizar la Escritura, las doctrinas sociales católicas y la fe viva de la comunidad de la Iglesia para discernir cuál es respuesta de fe a los asuntos de la justicia. La acción ayuda a los adolescentes a responder a la injusticia a través del servicio directo o acciones de cambio social—local o globalmente, a corto o largo plazo.12);

· Implica una comunidad de apoyo que promueve un sentido de unidad, impulsa una vida de justicia y servicio, trabaja conjuntamente para servir y actuar por la justicia y provee apoyo y afirmación;

· Fomenta toda una vida de compromiso a servir y participar en asuntos de justicia. Esto incluye el proveer oportunidades, apoyo y respaldo continuo para ayudar a los jóvenes a reflexionar en su experiencia. Las personas que aprenden a servir cuando son jóvenes tienen más probabilidades de estar orientadas al servicio en el transcurso de su vida.

 
Ministerio Promotor de Liderazgo

· Utiliza a líderes adultos y adolescentes en una variedad de funciones de liderazgo necesarios para un ministerio integral. Estas funciones incluyen, pero no están limitadas a, coordinadores parroquiales y escolares, profesores, agentes pastorales, equipo coordinador de ministerio general y personal de apoyo.

· El coordinador del ministerio siempre debe estar calificado y bien preparado, así también debe tener una excelente reputación. Él o ella facilitan las personas, la programación y los recursos parroquiales o de la comunidad escolar en un esfuerzo ministerial integral. El coordinador es primariamente responsable de la planificación, administrar los programas, desarrollar un sistema para los líderes adultos y jóvenes (reclutamiento, preparación y apoyo) sirviendo como intercesor de los jóvenes y de enlace con ellos y la comunidad de fe y toda la comunidad.

· Un equipo coordinador, formado por adultos y jóvenes, para trabajar con el coordinador del ministerio en organizar un ministerio integral con adolescentes, desarrollar un sistema de liderazgo, identificar recursos de la comunidad de fe y enlazar el ministerio con otros ministerios y programas de esa comunidad.

· Los líderes de programas, tanto adultos como adolescentes, conducen programas específicos y actividades dentro de un ministerio integral. Los líderes de programas trabajan frecuentemente con un equipo de planificación de programas que desarrolla, promueve, implementa y evalúa el programa.

· El personal de apoyo provee asistencia a los programas individuales y al ministerio integral a fin de que cumpla eficazmente su misión.

· Desarrolla un sistema de liderazgo que invita, prepara, apoya e instruye a los facilitadores adultos y adolescentes, así como también, provee la coordinación de líderes mediante un ministerio integral;

· Desarrolla y fomenta en los líderes adultos de fe viva y madurez, sólidos conocimientos teológicos, aptitudes para relacionarse con los demás, habilidades ministeriales y para organizar, propias a su función particular en el ministerio con adolescentes;

· Prepara a los jóvenes para ser facilitadores y ser ministros de sus compañeros, en sus escuelas, parroquias y comunidades cívicas, reafirmando sus talentos, afianzándolos en su labor y ofreciéndoles posiciones de liderazgo y oportunidades donde puedan contribuir.

 
Ministerio de Cuidado Pastoral

· Desarrolla la vida de los adolescentes, tales como su habilidad para entablar relaciones con los demás, sostener sus derechos, resolver conflictos sin violencia, tomar decisiones y planificar;

· Guía a los jóvenes para que tomen importantes decisiones en sus vidas, como qué carrera seguir o a qué universidad asistir, y así también, discernir su vocación cristiana en particular;

· Promueve el desarrollo espiritual de los jóvenes y la integración saludable de su sexualidad y espiritualidad;

· Crea redes de atención y apoyo a jóvenes y sus familias;

· Provee programas y recursos para la educación de los padres y su capacidad para una efectiva vida de padres que incorpora el entendimiento del desarrollo adolescente y las tareas del ciclo de vida familiar;

· Fortalece la vida familiar ayudando a las familias a mejorar las relaciones familiares, tales como comunicación, toma de decisiones, resolución de problemas y reconciliación;

· Provee o recomienda a los adolescentes y a sus familias servicios de apoyo, referencia de recursos y grupos de autoayuda para ofrecer consuelo por la pérdida de un ser querido, cambios repentinos, crisis inesperadas, problemas y conflictos familiares o personales;

· Provee apoyo y enriquecimiento para adolescentes y padres que atraviesan por problemas de divorcio, separación o conflictos familiares y los refiere a lugares apropiados de consejería;

· Colabora con una comunidad más amplia en proveer ayuda directa a la juventud en riesgo a través de programas, servicios y consejería.

 
 Ministerio de Oración Y Culto

· Promueve la participación auténtica de la juventud en la liturgia. (Parroquias y escuelas pueden reconocer los cuestionamientos del adolescente en asuntos de fe en todas las liturgias en una manera apropiadas a los ritos, proveer a los jóvenes oportunidades de entrenamiento como ministros litúrgicos, programar periódicamente liturgias para eventos juveniles preparadas con las ideas y la ayuda de los jóvenes, e invitar a los jóvenes a ayudar en la preparación de las liturgias comunitarias.);

· Atiende a la diversidad de culturas y edades en la asamblea. (Toda la liturgia tiene lugar en un ambiente y contexto cultural. El respeto a las culturas e inclusión del arte autóctono, música y expresiones son componentes visibles del culto vivo. Los ritos necesitan reflejar la diversidad de culturas mediante el uso de símbolos, tradiciones, estilos musicales e idiomas nativos. Parroquias y escuelas pueden proveer oportunidades para celebraciones litúrgicas en las que los jóvenes de diversos grupos étnicos expresen su fe en su propio idioma, símbolos y tradiciones. Parroquias y escuelas también pueden proveer experiencias de otros estilos culturales de culto y liturgias multiculturales que unan en una celebración a las personas de diferentes grupos étnicos. Los adolescentes reflejan un grupo único de nuestra sociedad en edad y "cultura". Sus expresiones lingüísticas, estilos musicales y modos de vida son frecuentemente diferentes a los de las generaciones mayores. Los que preparan la liturgia necesitan encontrar modos apropiados de incorporar el mundo de los jóvenes en el culto, recordando que "la eficacia pastoral de la celebración aumentará sin duda si se saben elegir, dentro de lo que cabe, los textos apropiados, lecciones, oraciones y cantos que mejor respondan a las necesidades y a la preparación y modo de ser de quienes participan en el culto" (Instrucciones Generales del Misal Romano, no. 313). Parroquias y escuelas pueden explorar nueva música y temas de canciones compuestas para la liturgia, e invitar a los jóvenes a actuar como recursos culturales—dejando que los individuos o grupos conozcan los estilos y tendencias del momento que se reflejan en las oraciones, las canciones o los ritos.);

· Provee oportunidades para la oración creativa de los adolescentes con sus compañeros, familia y en encuentros intergeneracionales. El ministerio con adolescentes anima y promueve el desarrollo de la vida de oración personal en los jóvenes y celebra los momentos rituales de sus vidas diarias en oración. Los símbolos y ritos de la liturgia son más significativos para los jóvenes cuando los extraen de sus experiencias de oración personal. De la misma manera, la oración personal se revitaliza mediante experiencias litúrgicas significativas. Los ministerios con adolescentes también promueven oportunidades para la oración comunitaria. La Liturgia de las Horas, liturgias de Reconciliación y Sanación, rituales étnicos y celebraciones y otras devociones permiten la creatividad y la adaptación de cuestiones vitales y expresiones culturales en la vida de los jóvenes. La oración comunitaria provee oportunidades para que los jóvenes de diferentes culturas expresen la fe en su propio idioma, símbolos y tradiciones, y experimenten la oración multicultural que une en una celebración a personas de diferentes grupos raciales y étnicos. Parroquias y escuelas pueden programar experiencias de oración para los jóvenes y por los jóvenes de la comunidad parroquial durante diferentes épocas del año. También pueden incluir a los jóvenes en la preparación de experiencias de oración para sus compañeros, proveer recursos para la oración, incluir un tiempo de oración personal dentro de los programas, y proveer guías (mentores) de oración para los jóvenes. Parroquias y escuelas pueden proveer recursos para oración y ritos en hogares que respondan a las necesidades únicas de familias con adolescentes, las celebraciones y ritos del año litúrgico y ritos familiares, ritos de pasajes y eventos importantes;

· Promueve la predicación eficaz de la Palabra. Parroquias y escuelas pueden invitar a los jóvenes a reflexionar sobre las lecturas del año litúrgico y ofrecer sugerencias al homilista para que se relacione con las vidas de los jóvenes. También pueden proveer oportunidades para que los adolescentes estudien la Escritura, pueden animar a los predicadores a usar ejemplos de actualidad y técnicas de contar cuentos, e investigar el desarrollo dentro de la cultura y su impacto en las costumbres "vernáculas";

· Permite que la música y canto expresen la vitalidad juvenil. La música juvenil trae frescura y variedad a los actuales géneros musicales y puede crear esa misma infusión de energía y vitalidad en la música sagrada. La música es una parte muy significativa de la expresión personal para los jóvenes y ese deseo motiva su participación en la liturgia. Parroquias y escuelas pueden invitar a los adolescentes a participar en los coros y grupos musicales, a explorar los acompañamientos contemporáneos y analizar la letra y el ritmo, a expandir el repertorio local de himnos y canciones para incluir cantos seleccionados por ellos y, finalmente, a animar el canto en toda la asamblea para que así los adolescentes se sientan más cómodos en añadir sus voces;

· Prepara los símbolos y acciones rituales con un énfasis particular para sus dimensiones visuales. Los jóvenes de hoy han sido educados por los medios de comunicación. Su sentido visual es una de sus primeras maneras de aprender y responder al medio ambiente. Parroquias y escuelas pueden invitar a los adolescentes a evaluar la dinámica visual de los ritos y símbolos preparados para la liturgia, a proveer ayuda visual para animar la participación juvenil y explorar el uso apropiado de multimedia en la liturgia;

· Desarrolla las dimensiones interpersonales y comunitarias de la liturgia. Parroquias y escuelas pueden prestar atención a la hospitalidad que se ofrece en la liturgia, animar a los jóvenes a participar en la liturgia con sus amigos, crear un sentido de comunidad entre los jóvenes antes de la liturgia, dar ministerio de manera personal, y afirmar la presencia de los jóvenes cada vez que sea posible;

· Provee a los adolescentes una catequesis efectiva e intencional para la liturgia, el culto y los sacramentos. Los jóvenes son catequizados por su participación en la liturgia, por lo tanto, se debe prestar atención para asegurar que sus experiencias los lleven a una fe más profunda. Los adolescentes necesitan catequesis sobre la liturgia y los sacramentos, pero también son catequizados por sus experiencias de liturgia. A través de la inmersión en los símbolos, historias y rituales de la vida de oración comunitaria, los adolescentes ganan no solamente conocimientos sino un aprecio del poder de los sacramentos. Un objetivo específico de la catequesis intencional de la liturgia es ayudar a los adolescentes a explorar cómo los símbolos y rituales litúrgicos celebran sus experiencias de Dios y eventos de la vida. Parroquias y escuelas pueden proveer oportunidades para la catequesis litúrgica intergeneracional y la centrada en la familia, y ofrecer catequesis litúrgica basada en la experiencia de los jóvenes;

· Introduce los adolescentes a servir como ministros litúrgicos. El ministerio con adolescentes pueden promover la participación juvenil en ministerios litúrgicos y enlazar a los jóvenes con ministros litúrgicos ya establecidos para que los enseñen y les den experiencias que hagan real su ministerio litúrgico.

* Todo fue tomado de Renovemos la Visión, USCCB

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